9 julio 2013

La Fe de Un Esclavo — Charles H. Spurgeon

Una vez, un americano que poseía esclavos, en ocasión de la compra de un esclavo, le preguntó al vendedor: "Dígame honestamente cuáles son sus defectos". El vendedor respondió: "No tiene ningún defecto que yo sepa, excepto uno, y es que ora". Ah," exclamó el comprador, "eso no me gusta, sé de algo que lo curará muy pronto de ese mal".

Así que a la siguiente noche Cuffey (así se llamaba el esclavo) fue sorprendido en la plantación por su nuevo amo mientras oraba pidiendo por su nuevo dueño, su esposa y su familia. El hombre escuchó y por el momento no dijo nada. Pero a la mañana siguiente llamó a Cuffey y le dijo:"No quiero discutir contigo, hombre, pero no aceptaré oraciones en mi propiedad. Así que abandona esa práctica". "Mi amo," respondió él esclavo, "No puedo dejar de orar. Yo debo orar". "Si insistes en orar te enseñaré a hacerlo".

"Mi amo, debo continuar haciéndolo". "Bien, entonces te daré veinticinco azotes cada día, hasta que dejes de hacerlo". "Mi amo, aunque me azotes cincuenta veces, debo orar". "Pues si con esa insolencia respondes a tu amo, los recibirás de inmediato". Así que atándolo, le propinó veinticinco azotes y le preguntó si iba a orar de nuevo. "Sí, mi amo, debemos orar siempre, no podemos dejar de hacerlo". El amo lo miró asombrado. No podía entender cómo un pobre hombre podía continuar orando, cuando parecía no hacerle ningún bien y sólo le traía persecución. Le contó a su esposa lo sucedido.
esclavo y su amo

Su esposa le dijo: "¿Por qué no permites que el pobre hombre ore? Cumple muy bien con su trabajo. A ti y a mí no nos interesa el tema de la oración, pero no hay nada de malo en dejarlo orar, sobre todo si continúa haciendo bien su trabajo". "Pero a mí no me gusta," respondió el amo. "Me he espantado tremendamente. ¡Si hubieras visto cómo me veía!" "¿Estaba enojado?" "No, eso no me hubiera molestado. Pero después de haberlo azotado, me miró con lágrimas en los ojos como si tuviera más lástima de mí que de él mismo". Esa noche el amo no pudo dormir. Daba vueltas en la cama de un lado a otro. Recordó sus pecados.

Recordó que había perseguido a un santo de Dios. Saltando de su cama exclamó "¿Esposa, puedes orar por mí?" "Nunca he orado en mi vida" respondió ella, "No puedo orar por ti". "Estoy perdido," dijo él, "si alguien no ora por mí. Yo no puedo orar por mi mismo". "No conozco a nadie en la plantación que sepa orar, excepto a Cuffey," dijo la esposa. Hicieron sonar la campana y trajeron a Cuffey. Tomando la mano de su sirviente negro, el amo dijo: "Cuffey, ¿puedes orar por tu amo?" "Mi amo" respondió el esclavo, "he estado orando por ti desde que mandaste azotarme y tengo la intención de seguir haciéndolo siempre".

Cuffey se arrodilló y derramó su alma en lágrimas y tanto la esposa como el marido fueron convertidos. Ese negro no hubiera podido hacer esto sin fe. Sin fe no hubiera podido sostener su decisión, y hubiera exclamado: "Mi amo, en este momento dejo de orar. No me gusta el látigo del hombre blanco". Pero debido a que perseveró por su fe, El Señor lo honró y le dio el alma de su amo en recompensa.

firmaSpurgeon


Extracto del Sermón "la Fe" predicado la mañana del Domingo 14 de Diciembre de 1856 por Charles Haddon Spurgeon [NO. 107]

3 comments on “La Fe de Un Esclavo — Charles H. Spurgeon”

  1. Nuestra oracion forma el circulo perfecto que el enemigo quiere penetrar, pero estan fuerte su union que un ejercito de angeles franquean su paso. Esto nos alientan a no desmayar en la oracion y mas que todos para aquellos que nos quieren alejar del proposito de Dios en nuestra vidas, que se haga siempre tu voluntad padre celestial.

  2. Prójimos:

    Dejen la idolatría de seguir a estos autodenominados representantes de Dios en la tierra, curas, papas, pastores y guías espirituales de todas las pelambres y sectas, que solo son mercaderes de la fe, ladrones de los mal llamados diezmos y limosnas, de impuestos y ¡ALMAS!. Engañadores que, con discursos, canciones y arengas motivacionales, manipulan el alma de sus idolatras seguidores, hasta conducirlos al infierno.

    2 Corintios 11:13-15 “Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.”

    Esos bribones recibirán mayor condenación por disfrazarse de maestros y engañar a tanto ciego con comezón de oír

    Santiago 3:1 "Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación."

    No se maldigan, no sean seguidores de evangelios diferentes al de mi Padre, como el diabólico catecismo católico, que modificó la palabra de Dios y sus mandamientos por la tradición de los hombres, y por fabulas; o el evangelio de la prosperidad, de las funciones circenses de caídas de espaldas, de la blasfema e inane oración de fe y de adivinaciones de las sectas evangélicas, pentecostales, piraquivas, etc.; o el evangelio de hablar cuatro palabras en hebreo y disfrazarse de judío de la secta judío mesiánica; o el evangelio de no comer morcilla y no hacerse transfusiones de los falsos testigos de Jehová; o el de guardar el sábado y vestirse del siglo pasado de los adventistas; o el de los ilusos seguidores de una verdad "traída por un ángel" y guardada en una caja fuerte que solo puede ser leída por líderes polígamos de los mormones, etc.

    Gálatas 1:6-12 "Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo."

    Tengan temor de Dios, de no entender su palabra, SU REVELACIÓN es el único testimonio de ser hijo de Dios. Su ira está muy próxima sobre esta generación perversa, idolatra, altiva e incrédula, humíllense a Él y clamen por su misericordia y por su juicio para que los guie al arrepentimiento de sus pecados mientras tengan vida física, y Él mismo, que es Omnipotente, Omnisciente, Omnipresente y Misericordioso, los redargüirá y les revelará el único camino de salvación y la única verdad: Su sagrada, perfecta e inmutable palabra, la cual está velada para los que no sean dignos y nadie la puede enseñar como creen que hacen esos titiriteros diabólicos vendedores de paloma cuya mayor condenación no se tarda.

    Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.”

    Mateo 6:33 “Mas buscad primeramente el reino de Dios y SU JUSTICIA, y todas estas cosas os serán añadidas.”

    Busquen su juicio mientras tengan algún hálito de vida física y antes de su cercana ira, pues si no lo hacen, en todo caso serán juzgados, pero muertos física y espiritualmente para condenación y muerte eterna, con el agravante que el purgatorio es otro de los inventos de la secta católica y la inane oración de fe de los evangelocos no sirve para nada.

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