“¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aun vuestros cabellos están todos contados”. Mateo 10:29–30.

Este texto de Mateo es tan entendible como preciso, dice: “ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre”. Tal es la soberanía de Dios sobre todo lo que existe y todo lo que ocurre, que aun el más pequeño detalle, Dios lo gobierna por completo según su voluntad.

¿Es bíblico decir que Dios posee una voluntad decretiva y una voluntad permisiva?

La voluntad decretiva de Dios se refiere a lo que Dios permite o preordena porque es su voluntad. La voluntad permisiva de Dios se refiere a lo que Dios permite sin que sea necesariamente su voluntad.

La supuesta voluntad permisiva de Dios entra en conflicto directo con nuestro texto en Mateo, porque todo lo que Dios permite es su voluntad. Por muy insignificante que sea alguna situación, si pasa, es porque fue la voluntad de Dios que pasara, Dios mismo lo permitió a propósito.

Tales distinciones de la voluntad de Dios no son bíblicas. Dios siempre permite lo que es Su voluntad, y Su voluntad es todo lo que permite, desde que nace el sol en la mañana hasta las hormigas que podemos aplastar con un dedo, todo es gobernado por la Santa y Justa Soberanía de Dios.

La voluntad secreta y la voluntad revelada de Dios

Como sabemos, la voluntad revelada de Dios está en la Biblia. Esta es la voluntad de Dios que Él mismo nos quiso revelar para su gloria. De igual manera, todos sabemos que hay mucho de la voluntad de Dios que no conocemos, por ejemplo: quién será el próximo presidente del país, cuál será mi siguiente trabajo, a quién conoceré mañana, entre otros. A esta la conocemos como: voluntad secreta de Dios.

Estas distinciones sí son del todo bíblicas, porque están de acuerdo con lo que nos dice la Escritura: que todo lo que Dios permite, lo permite y preordena porque es su voluntad, dejando también en claro que sólo podemos conocer la voluntad de Dios revelada en la Biblia.

La voluntad soberana de Dios no invalida tu responsabilidad delante de Él

La Biblia es clara en que jamás podrás excusarte delante de Dios. A pesar de que Dios soberamente lo gobierna todo, sigues siendo responsable de cada acto que cometes, pues con toda libertad eliges cada segundo todo lo que haces, “De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”. Romanos 14:12.

Quizá digas: “No creo en Dios porque es posible que no sea su voluntad que crea en Él”, pero la Biblia te responde: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa”. Romanos 1:20.

Es vital que conozcamos cómo Dios lo gobierna todo según su voluntad, para que siempre estemos agradecidos y gozosos, sabiendo que todo lo que Dios permite, lo permite y preordena para su propia gloria: “Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén”. Romanos 11:36.

¿Crees que Dios no conoce todo lo que sucederá? ¿Usas “la voluntad permisiva de Dios” (No bíblica) para justificar tu desobediencia? ¿Crees que no eres responsable ante Dios por el pecado que cometes?