Un líder de convicciones: 25 principios para un liderazgo relevante fue primero escrito en el año 2012 por Albert Mohler con el título original de The Conviction to Lead: 25 Principles for Leadership That Matters. Luego de cinco años, y gracias al excelente trabajo de B&H Publishing Group en Español y TGĆ, se distribuye para el mundo hispano.

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Mi alegría fue enorme al leer en español el segundo libro del Dr. Albert Mohler Jr., sin duda uno de los líderes que más ha influido en mi vida. El primer libro que leí aún resuena en mi mente: Proclame la verdad: Predique en un mundo postmoderno. Esta obra es una de esas que tienes que volver a leer. En ese entonces me di cuenta de la importancia de estar preparados para predicar o proclamar la verdad en una época donde la verdad es cada día más menoscabada. Pero este libro que deseamos comentar, que habla sobre el liderazgo, es importante ya que no está influenciado por el mundo de los negocios o por la popularidad, sino por una cosmovisión bíblica y apegada a la Verdad. El texto nos entrega las bases necesarias para que la verdad del Evangelio no solo sea influyente en nosotros, sino que también nos ayude a ser consecuentes en nuestro carácter.

Dios usa hombres (y puede usar a hombres como nosotros). Siempre que nuestro orgullo quiera levantarse, debemos recordar las palabras de Pablo: “sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte” (1 Corintios 1:27). Muchas veces malinterpretamos ese texto y nos quedamos en la ignorancia, en la debilidad, en la falta de valores y también en la falta de carácter. Otro de los líderes que Dios ha usado grandemente en este último tiempo en Latinoamérica, y quien escribió el prólogo de este libro, lo pone así: “Donde faltan valores y carácter, siempre habrá una deficiencia de convicciones que sin lugar a dudas terminará en una crisis de liderazgo”[1].

El liderazgo está en decadencia, los líderes que hoy más influencian a las masas no son personas que aman a Dios: son quienes lo niegan o lo ignoran. Es la realidad de esta época. No debemos mirar tan lejos para darnos cuenta de la carencia de valores, carácter y convicciones que existe en estos días. Mohler nos recalca que “sin convicción, no hay nada que realmente importe, y no se transmite nada trascendente”[2]. Si nuestra vida no está arraigada en una fe fundada en la Palabra y en el Evangelio, estamos perdiendo el tiempo como líderes. Tristemente, el liderazgo de hoy adolece de integridad.

Hoy no vemos líderes como el joven Salomón, que hasta la reina de Saba se sorprendía de sus conocimientos y viajó kilómetros para escuchar de su sabiduría (1 Reyes 10; 2 Cr. 9.1-12), sino que más bien recordamos y vemos líderes como Salomón en sus últimos días. A pesar de que no hubo un hombre más sabio que él en su época y que aún podemos aprender de Eclesiastés y sus proverbios, su promiscuidad lo llevó al declive moral al final de su vida.

Es por esto que se hace necesario este tipo de literatura, que no nos da los consejos de cómo ser líderes exitosos, o simplemente nos advierte de las características que debe tener un líder, sino que nos lleva capítulo a capítulo a confrontarnos con nuestra propia realidad. Sea quien sea el que esté leyendo este libro, será fuertemente movido y lo llevará a la acción: “Hasta que la convicción no se transforma en acción, no produce ningún cambio en el mundo”[3].

Ser líder de cualquier organización es complejo, pero cuánto más para nosotros que pertenecemos a una organización santa. Hoy en día tenemos muchos hombres que se han enquistado en el liderazgo asumiendo que Dios los ha llamado, pero sus actos una y otra vez niegan su llamado. El amor al poder que trae el liderazgo es más fuerte que su amor por la honestidad. Mohler trae un remedio para esta clase de malos líderes y recuerda la advertencia de Harry Truman: “«Si no puedes soportar el calor, sal de la cocina», se aplica a todos los líderes. Los líderes deben mantenerse enfocados constantemente en una verdad: el puesto que tiene existe porque la organización depende de él. Las organizaciones funcionan basadas en incontables cuadros administrativos y las nomenclaturas varían ampliamente, pero toda estructura de la organización depende del poder de quien la administra, se lo admita con sinceridad o no”[4].

Lo fundamental del liderazgo es el carácter. El liderazgo y la credibilidad, El liderazgo y la mayordomía, El líder y las decisiones, Las virtudes morales del liderazgo, El líder y la muerte y El legado de un líder fueron algunos de los capítulos que me tuvieron meditando varias semanas y los cuales deseo releer.

El libro que Mohler ha escrito a partir de sus años de experiencia como cristiano, esposo, padre, pastor y presidente del Southern Baptist Theological Seminary en Louisville, Kentucky, nos lleva en un paseo, capítulo a capítulo, enfrentándonos con nosotros mismos. Te llevará a realizarte un real autoexamen. Cada apartado nos deja claro que la integridad debe caracterizar todas las áreas de la vida de un cristiano… “Entiéndeme bien: los líderes deben ser humildes o serán humillados”[5].



[1] Mohler, A. (2017). Un líder de convicciones: 25 principios para un liderazgo relevante. Prólogo por el Pr. Miguel Núñez, p. ix.
[2] Mohler, A. (2017). Un líder de convicciones: 25 principios para un liderazgo relevante. Capítulo 2: Liderar es creer, p. 15.
[3] Mohler, A. (2017). Un líder de convicciones: 25 principios para un liderazgo relevante. Capítulo 8: Los líderes son maestros, p. 65.
[4] Mohler, A. (2017). Un líder de convicciones: 25 principios para un liderazgo relevante. Capítulo 13: El líder y el poder, p. 103.
[5] Mohler, A. (2017). Un líder de convicciones: 25 principios para un liderazgo relevante. Capítulo 18: Las virtudes morales del liderazgo, p. 148.