‘De Vuelta Al Libro’ es una serie en la que deseamos hacer hincapié en la importancia de conocer el Libro de los Libros, nuestra Biblia. Para fomentar la lectura deseamos hacer un pequeño acercamiento a cada uno de los 66 libros y esperamos completar esta tarea con la ayuda de Dios.

Para comenzar esta serie nos dirigiremos al Nuevo Testamento, al libro de Judas, que contiene solo 1 capítulo de 25 versículos. Es un pequeño, pero poderoso y necesario libro de la Biblia; advierte a los cristianos de las enseñanzas de los malévolos falsos maestros y herejes. En palabras de Juan Calvino(1509 – 1564): “Lo que fue una provechosa advertencia en los días de Judas, es más que necesaria en los nuestros”.[1]

Sobre la Epístola

La Epístola de Judas es un libro poco destacado en la actualidad. David Burt comenta sobre esta epístola que, a pesar de contener hermosas palabras de ánimo y su gloriosa doxología, es poco estudiada en las iglesias, poco conocida por los creyentes y poco apreciada por algunos comentaristas.[2]

Es una carta que contiene un lenguaje que para muchos sensibles les podría parecer bastante severo. Quienes tienen la idea de que: “no debemos juzgar a los falsos maestros”,o “no debemos denunciar a los que están en el error”, luego de leer y meditar en la epístola de Judas deberían comenzar a responderse el por qué el autor está juzgando y denunciando. También deberán recordar la advertencia que Jesús le dio a sus discípulos sobre los falsos maestros (Mateo 24:24) y de cómo debemos aplicar nuestros discernimiento y juzgar con justo juicio como Él nos enseñó (Juan 7:24).

Una corta epístola escrita por el hermano de Jesucristo, Judas (véase Mt. 13:55; Mr. 6:3). Este hombre podría haberse presentado como el hermano de Jesús de Nazaret, pero prefirió llamarse “esclavo”(gr. δουλος) de Jesucristo, Jesús el Mesías, haciendo énfasis en su relación espiritual con Jesús. El escritor también es hermano de Jacobo, también conocido como Santiago, escritor de otra epístola. Este libro fue incluido en el canon bíblico en el Concilio de Cártago en el año 397 d.C.[3]

Fecha

No es posible precisar la fecha exacta de la epístola de Judas pero se cree que fue escrita luego de la muerte del Apóstol Pedro, por la similitud que tiene con 2 Pedro 2.1-22. Podríamos situar la fecha de la carta de Judas alrededor del año 70 d.C.[4]

El Propósito

El propósito del autor se encuentra claramente establecido, Judas nos ruega seguir luchando vigorosamente por la fe encomendada una vez a los santos (Jud. 3). La invitación de Judas no es a permanecer pasivos, sino a estar luchando de la mejor forma para vivir, entregar y defender su fe.

El autor le da énfasis a la importancia a vigilar la puerta de la Iglesia denunciando y advirtiendo sobre los falsos maestros que rondaban a las ovejas del Señor. Denuncia cuáles son las falsas doctrinas de quienes adulteraban la fe y también identifican sus falsas enseñanzas (Jud. 4):

  • Cambian la gracia de Dios por libertinaje.
  • Niegan el señorío de Cristo como soberano Señor.

Desarrolla una concisa teología bíblica hablando de varios relatos, refiriéndose al carácter que tienen los impostores y falsos maestros, que se infiltran encubiertamente, y cuál es su fin: el castigo y el juicio de Dios.

La Estructura

  1. Introducción y saludo, Jud. 1, 2
  2. El propósito del escrito, Jud. 3, 4
  3. Breve historia de los impostores, Jud. 5–7
  4. Descripción del carácter del impostor, Jud. 8–19
    1. Referencias y profecías sobre los impostores, Jud. 8–16
    2. Advertencias a los creyentes, Jud. 17–19
  5. Mensaje de consuelo y exhortación para el creyente fiel, Jud. 20–23
  6. Doxología, Jud. 24, 25[5]

Conclusión

Nuestro hermano Judas, aquél discípulo y hermano de Jesucristo, guiado por el Espíritu Santo, nos demanda a que nos edifiquemos unos a otros en base a nuestra santísima fe en oración, en amor de Dios y guardando la esperanza de la vida eterna en nuestro Señor Jesucristo(Jud. 20-21). Nuestra actitud ante los falsos maestros y herejes debe ser firme y severa. Ellos son enemigos que desean destruir o dividir el cuerpo de Cristo. Pero Judas aún insiste en tener compasión y misericordia de aquellos que dudan, y a otros arrebatarlos del fuego. No puede existir mayor placer para el cristiano que entregar la verdad de Dios a quienes están en el engaño del enemigo. (Jud. 22-23)

La Doxología final es realmente hermosa, nos habla de nuestra seguridad de Salvación que no está puesta en nuestras fuerzas o capacidades, sino en Aquél que es poderoso para guardarnos sin caídas y presentarnos sin mancha delante de Su Gloria. Jesucristo nuestro buen Dios y suficiente Salvador.

3 Recomendaciones para el estudio del libro:

  • Orar a Dios y pedir que te dé sabiduría y entendimiento de su Palabra.
  • Leer en libro de Judas en varias versiones.
  • Comparar verso a verso con 2 de Pedro 2.
  • Medita en la Palabra de Dios.

¿Cuál ha sido tu experiencia al leer y meditar en la epístola de Judas?


[1] Juan Calvino, Comentario De La Epístola Del Apóstol Judas (San José, Costa Rica: Publicaciones Sola Scriptura, 2011), 2.
[2] David F. Burt, Poderoso para guardaros, la epístola de Judas, 1a edición., vol. 186, Comentario Ampliado del Nuevo Testamento (Barcelona: Publicaciones Andamio, 1999), 3.
[3] Simon J Kistemaker, Comentario al Nuevo Testamento: 1 y 2 Pedro y Judas (Grand Rapids, MI: Libros Desafío, 1994), 405.
[4] Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2006), 400.
[5] Juan Carlos Cevallos, Comentario Bíblico Mundo Hispano tomo 23: Hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano, 2006), 400.