Una vez le preguntaron a un conocido predicador de Estados Unidos lo siguiente:
¿Si una persona cree en otra religión (ejemplo; musulmán, judíos y no en Jesús, también puede ir al cielo?

Cualquier cristiano incluso mi hijo de cuatro años muy emocionado contestaría. «No»

Jesús es el camino, y la verdad, y la vida; nadie va al Padre sino es por Jesús. (Juan: 14-6)Esto es lógico y parece ser el ABC del cristianismo, pero la contestación de este predicador “cristiano” de renombre, increíblemente no fue esta. Él dijo a millones de personas a través de un programa muy popular de televisión.

“Yo no sé”

¿What? ¿En serio? ¿Yo no sé?
Rápido cuando vi esto a través del internet dije. ¿Dónde está su carácter? ¿Dónde están sus convicciones?

Mi propósito es que cada uno de nosotros evaluemos si realmente somos hombres de convicciones bíblicas. Necesitamos hombres que lleven el evangelio sin importar las consecuencias.

¿Cuál debe ser mi responsabilidad como siervo de Cristo?

Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina (Tito 2:1)

…y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros (1 Pedro 3:15)

Veo la falta de convicciones en los líderes cristianos de hoy día, veo cómo el pensamiento cultural ha sustituido la suficiencia de las Escrituras, todo esto me lleva a preguntar:

¿Dónde están los hombres de carácter y convicciones?

Hace unos dìas celebramos una fecha muy importante para los cristianos, el 31 de octubre. Ese día hace ya 498 años atrás, un hombre se levantó y dijo: «Yo sí sé»

Esto hombre llamado Martín Lutero, movido por Dios clavó sus 95 tesis en la puerta de la catedral de Wittenberg el 31 de Octubre de 1517. Desafiando así todo el sistema religioso de Roma y toda una nación. Esta protesta fue el despertar de la Iglesia de Cristo ante un gobierno religioso y falso. Esta protesta nos da hoy día una mayor claridad de lo que creemos y de quienes realmente somos como creyentes. Esta protesta, en un principio en contra de las indulgencias, revolucionó el planeta y llevó a todo el mundo a reafirmar e investigar las Escrituras y su fe.
Lutero también pasó por una entrevista parecida a la que tuvo este pastor americano de nuestros tiempos. Una entrevista de convicciones.
“La Dieta de Worms en abril de 1521”
Esta fue una asamblea de los príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico llevada a cabo en Worms.
El aspecto históricamente más relevante de la Dieta fue la comparecencia de Martín Lutero, quien fue convocado para que se retractara de sus famosas tesis. Del 16 al 18 de abril Lutero habló delante de la asamblea, pero en vez de abjurar, defendió con energía su actitud protestante.
Lutero hizo varias declaraciones en su defensa que luego se convertirían en frases célebres. Admitió ser el autor de los escritos que llevaban su nombre, pero rechazó retractarse de sus enseñanzas. Sostuvo que no podría hacerlo sin estar convencido de que debía hacerlo.
Lutero argumentó:

A menos que no esté convencido mediante el testimonio de las Escrituras o por razones evidentes —ya que no confío en el Papa, ni en su Concilio, debido a que ellos han errado continuamente y se han contradicho— me mantengo firme en las Escrituras a las que he adoptado como mi guía. Mi conciencia es prisionera de la Palabra de Dios, y no puedo ni quiero revocar nada reconociendo que no es seguro o correcto actuar contra la conciencia. Que Dios me ayude. Amén.

Con el pasar de los años sus convicciones fueron ecos para escribir lo que hoy conocemos como las 5 Solas.

Me imagino a Lutero en nuestros tiempos modernos, en una entrevista como la que tuvo este pastor popular.
Entrevista:
Lutero, le hago una pregunta:

¿Si una persona cree en otra religión (ejemplo; musulmán, judíos y no en Jesús, también puede ir al cielo?

Me imagino a Lutero contestando: No!
«Yo sí sé» ¡Que la salvación se encuentra solo en Cristo, excluyendo así todo otro camino para llegar a Dios! (Hechos 4:12).
«Yo sí sé» ¡Que La salvación es un don de Dios! (Efesios 2:8)
«Yo sí sé» ¡Que la salvación solo puede ser recibida cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo! (Efesios 2:8-9, Romanos 3:28)
«Yo sí sé» ¡Que el propósito de la salvación que recibimos es glorificar a Dios! (Efesios 1:4-6; 1 Pedro 2:9).
Y «Yo sí sé» ¡Que todo esto es cierto, porque la Palabra de Dios es la máxima autoridad! (Gálatas 1:6-10; 2 Timoteo 3:16; 2 Pedro 1:3).
Así como Lutero, Calvino, Knox, Farel y muchos otros se levantaron con todo carácter y determinación a proclamar la verdad, ya es tiempo que se levanten hombres de carácter y convicciones que proclamar el evangelio sin temor a las consecuencias.
Estamos llamados a declarar al mundo que «sí» sabemos la verdad y estamos dispuestos a morir por ella si es necesario.
El mundo «Sí» necesita saber que Jesús es el camino, y la verdad y la vida y que nadie va al Padre sino es por medio de Él. (Juan 14:6), el mundo necesita saber que el Evangelio es poder de Dios para salvación (Romanos 1:16) y que solo existe un único Dios verdadero, Jesucristo (Juan 17:3; 1 Juan 5:20)


Entrevista comentada – Larry King a Joel Osteen, CNN 2010.