Se puede engañar a todo el mundo por un tiempo, a pocos todo el tiempo, pero no a todos, todo el tiempo…” — Abraham Lincoln

Abraham Lincoln (1809-1865) señaló: “Se puede engañar a todo el mundo por un tiempo, a pocos todo el tiempo, pero no a todos, todo el tiempo…” ¿Y cómo se hace para engañar a “todos” por un tiempo? Ejemplos históricos al respecto hay varios, uno de los más conocidos es sin duda el holocausto nazi. ¿Cómo es que un pueblo entero —con sus excepciones— fue concientizado a aprobar el asesinato de más de once millones de personas, entre ellos, seis millones de judíos? Note con mucha atención las siguientes imágenes.

“El que maneja los hilos: trabajadores intelectuales y manuales voten por el bloque del pueblo”, el afiche de las elecciones de 1924.

“Detrás de las potencias enemigas: los judíos”. Ministerio de educación popular y propaganda primavera/verano de 1943.

No necesitamos ser publicistas para darnos cuenta que “una imagen vale más que mil palabras” y cuanto esta se usa desde la vereda del mal, es aun más perverso; y esto lo sabía muy bien Joseph Goebbels (1897-1945) y el “pincel” de Hans Schweitzer (Mjölnie) (1901-1980) el artista gráfico de los afiches del Reich. Como es sabido, el lavado cerebral de los ciudadanos alemanes se realizó a través de la monopolización[1] y dominio total de la prensa. Hitler apuntó a dos grandes grupos sociales. Así, la estrategia de Goebbels a los intelectuales fue a través de las publicaciones como el “Dar Reich”, —apropiado para el público alemán intelectual de aquellos días— pero a la masa, a través de la publicidad de afiches como los anteriores. Como escribe el historiador Jeffrey Herf, los alemanes podían elegir no ir al cine donde las películas[2] antisemíticas eran el pan diario, incluso, podían evitar escuchar la radio, no obstante, muy pocos alemanes podían evitar el “Die Parole des Tages” (“Word of the Week”/“La palabra de la semana”). Como escribe Herf: “…todas las semanas, desde 1937 hasta la primavera de 1943, una cantidad estimada de 125.000 copias de diarios murales en blanco y negro o en color se desplegaba en cada rincón de la vida cotidiana”. (2008:30). En otras palabras, este tipo de falsas imágenes fue la que los alemanes comunes —ajenos a la guerra— veían todos los días, y esto, no sólo en los periódicos comunes de la época, sino también en salas de espera, hospitales, diarios murales, escuelas, fábricas, hoteles, restaurantes, diarios públicos y políticos. Lo que alguien llamó, una manipulación a escala que trajo consigo el resultado planificado de la fabricación de un consenso anti semitista tal, que llegó a enceguecer a “todo” el pueblo alemán de una manera total y siniestra. Fue tal el engaño, que después de la derrota de Hitler, George Smith Patton, (1885-1945) —el General del Ejército de los EE. UU— obligó a los ciudadanos comunes alemanes a que vieran in situ lo que sus líderes político-militares habían hecho. Ahora, ¿cuál es la conexión de este ejemplo histórico con lo que sucedió con el “Bus de la Libertad”? Note usted a modo de resumen lo que en la mañana del 10.07.2017 en frases cortas expresaron los “opinólogos” de dos matinales de la Televisión acerca del “Bus de la Libertad”.

  1. Esta es gente retrograda…” Josué Miguel Viñuela, MEGA.
  2. Este bus nos muestra la profunda ignorancia de la gente… con criterios básicos” Rodrigo Herrera MEGA (periodista deportivo) MEGA.
  3. Todos podemos tener opiniones distintas, pero cuando hay ignorancia… a mí, me da risa…”, “Es que no es un pensamiento distinto, es ignorancia…” José Antonio Neme.
  4. Esta es simplemente gente fanática; la ignorancia radical es el miedo, eso hace que muchos se queden atrás…” Daniel Stingo (Abogado) MEGA.
  5. Este es un discurso aprendido, sin argumentos…” María José Quintanilla.
  6. Esto es lo que querían hacer, sin argumentos, [sin embargo] los niños no tienen prejuicios…” Ivette Vergara.
  7. [Con risas burlescas] Pero es que este bus tiene argumentos falaces… hay no sólo uno, sino dos, tres, cuatro… estudios científicos que… todo esto es [una muestra de] ignorancia…” Rafael Cavada (periodista) Chilevisión.
  8. Me enerva que traten de camuflar un mensaje de discriminación…” Andrés Cañiulef.
  9. Me preocupan que esta gente diga que el Estado se va a “meter” en la educación de los hijos, si son los padres quienes los educan…”. Daniela Castro MEGA.
  10. Esto es simplemente ignorancia…” Katherine Salosny MEGA.

Cabe destacar una cierta excepción aquí. Los únicos que fueron más objetivos y trataron de ser imparciales fueron el ex inspector Vallejos (Chilevisión), y hasta cierto punto, Carolina de Moras. ¿Qué se puede decir ante este evidente sesgo populista? Quienes escuchamos esta procesión de opiniones claramente sesgadas, logramos constatar la intolerancia y manipulación de la información, así, frases como: El “Bus del odio”, el “Bus de la discriminación” fueron replicadas por estos gestores de opinión. Sin embargo como usted puede observar, el hilo rojo de los comentarios de los panelistas fue aun más intolerante siendo los ad hominem y los ad ignorantiam el diagnóstico evidente de estas opiniones esgrimidas. Ad hominem, ataques concretos y denigrantes hacia las personas que caminaban escoltando el Bus naranjo, ignorando por completo el argumento esencial que quiso visibilizar el Bus. Ad ignorantiam. La falacia argumentativa más común cuando no existen argumentos sólidos. La que emerge esencialmente por un mal entendimiento de la realidad objetiva de las cosas, que brota por una negación a aceptar o modificar un predicamento, o creencia que está errada, concluyendo en el abandono de la racionalidad, la evasión de la discusión real, y la ausencia de respaldo serio en las afirmaciones. Incluyendo además este último, en un planteamiento emotivo popular como única respuesta populista evocada tal cual fueron las opiniones dichas como: “Este bus nos muestra la profunda ignorancia de la gente… con criterios básicos” Rodrigo Herrera MEGA (periodista deportivo) MEGA y: “Esto es lo que querían hacer, sin argumentos, [sin embargo] los niños no tienen prejuicios…” Ivette Vergara.

Sin duda para muchos de nosotros no es sorpresa que la TV chilena y sus opinólogos piensen así. Independientemente existe “ignorancia” en muchos sectores evangélicos como es común también en estos espacios televisivos, esta realidad no constituye la regla en el pueblo evangélico, pues además, y en esta ocasión la ignorancia real está en quienes se escudan bajo los argumentos de una ideología totalitaria que simplemente a manera de retroexcavadora ha atropellado la misma libertad de expresión y la verdad; esto también sin duda a causa de lo que Pablo llamó, “…los deseos engañosos…” (Efe. 4:22c). Sin embargo no debemos pasar por alto que todas estas opiniones son emitidas consciente, o inconscientemente bajo el paraguas de lo que Jorge Scala llamó: “La ideología de género, una herramienta de poder…”, que es la mano negra detrás de todo este movimiento beligerante mundial. Sin embargo y gracias a informes científicos relativos a la ideología de género como el informe “The New Atlantis”, podemos observar, y esto, de parte de científicos seculares, aun, de defensores de estos movimientos la verdad que el populismo LGBT y la TV nos presentan como supuestos argumentos correctos y “científicos”. ¿Qué señala este informe entonces? Note con atención las siguientes líneas.

El informe “The New Atlantis” fue un informe científico realizado por el Dr. Paul R. McHugh ex director de psiquiatría del Hospital Johns Hopkins, uno de los psiquiatras no cristiano más prestigiosos a nivel mundial; informe respecto las “Conclusiones de la Biología, la Psicología y las Ciencias Sociales” tocante la temática de la sexualidad y género relativo a la ideología de género; dicho informe fue revisado a petición del doctor Paul R. McHugh por Lawrence S. Mayer (M.B., M.S., Ph.D. “no cristiano”) médico, bioestadístico, epidemiólogo y docente inglés. Informe dirigido según sus primeras páginas para: “… [el] público en general, pero apunta especialmente a los profesionales relacionados con la salud mental con el objetivo de llamar su atención (y aportar cierta perspectiva científica) sobre los problemas en ese campo que padecen las poblaciones LGBT”. (Prefacio).

Cabe mencionar que el Dr. Lawrence S. Mayer señala en el prefacio de este informe que: “Soy un férreo defensor de la igualdad y rechazo la discriminación hacia la comunidad LGBT y he testificado en su nombre como experto estadístico”. (pág. 3). Aun más, Lawrence siendo profesor titular con dedicación plena durante más de cuatro décadas en ocho universidades, incluyendo Princeton, la Universidad de Pensilvania, Stanford, la Universidad Estatal de Arizona, la Escuela Bloomberg de Salud Pública y la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Ohio State, Virginia Tech y la Universidad de Michigan, y, habiendo ocupado puestos de docencia por más de veintitrés años en disciplinas de estadística médica científica, bioestadística, epidemiología, salud pública, metodología social, psiquiatría, matemáticas, sociología, ciencias políticas, economía e informática biomédica y habiendo publicado en muchas revistas científicas de primer nivel evaluadas por sus colegas, quiere dejar claro a quiénes se dirige, y por ende, a quiénes quiere informar, a saber:

  1. “Dedico mi trabajo en este informe, en primer lugar, a la comunidad LGBT, que padece una tasa desproporcionada de problemas relacionados con la salud mental en comparación con la población general. Debemos hallar formas de aliviar ese sufrimiento”. (Pág. 1s)
  1. “Se lo dedico también a los investigadores que llevan a cabo estudios imparciales sobre cuestiones de controversia pública…”(Pág. 1s)
  1. “Y, sobre todo, se lo dedico a los niños que se debaten con su sexualidad y su género”. (Pág. 1s)

Queda claro que sesgos “religiosos” aquí, no hay, por lo que nos llama aun más la atención, argumentos y dogmas tan repetidos por el movimiento LGBT desmentidos por este informe como: «Los estudios científicos no corroboran la hipótesis de que la identidad de género sea una propiedad innata y fija del ser humano e independiente del sexo biológico, es decir, que una persona sea “un hombre atrapado en un cuerpo de mujer” o “una mujer atrapada en un cuerpo de hombre,” como si hubiera un error en su cuerpo y sus órganos genitales.» (Lawrence S. Mayer, pág. 5). Sin embargo no es la única declaración esclarecedora. Note usted las siguientes afirmaciones de este informe a modo de degustación que separamos aquí por frases para una mayor comprensión de ellas:

  1. “Los niños son un caso especial cuando abordamos las cuestiones de género. A lo largo de su desarrollo, muchos sopesan la idea de pertenecer al sexo opuesto y tal vez algunos muestren mejorías en su bienestar psicológico si se les alienta y apoya en su identificación transgénero, especialmente si esa identificación es fuerte y persiste en el tiempo”. (prefacio)
    A reglón seguido se amplía:
  2. “Pero prácticamente todos los niños acaban identificándose en último término con su sexo biológico”. (prefacio)
    A reglón seguido se amplía:
  3. “En cualquier caso, queda claro que la idea de que un niño de dos años que haya manifestado pensamientos o conductas que se identifican con el sexo opuesto pueda ser catalogado de por vida como transgénero no cuenta con ningún respaldo científico”. (prefacio)
    A reglón seguido se sanciona:
  4. “De hecho, es perverso creer que a todos los niños con pensamientos o conductas atípicas de género en algún momento de su desarrollo, especialmente antes de la pubertad, hay que animarles a convertirse en transgénero”.

Conclusión

No hay dudas que: “Se puede engañar a todo el mundo por un tiempo, a pocos todo el tiempo, pero no a todos, todo el tiempo…”. El apóstol Pedro nos dio un mandato preciso al respecto que no debemos de olvidar nunca. No seremos engañados si tomamos en serio nuestra responsabilidad como cristianos, esto es, el estar siempre preparados “…para presentar defensa ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en [n]osotros…” (1 Ped. 3:15b) LBLA. Sin embargo, Pedro quiere subrayar que debemos presentar ἀπολογία (apología), lo cual incluye una “defensa pensada”, pues son justamente “razones” que el creyente debe dar frente a ideologías funestas como la aludida, las cuales —como señala Jorge Scala— no buscan la verdad, ni el bien de los demás, sino la conquista de las voluntades para utilizarlas con un fin espúreo, lucha en que el ideólogo de género no dudará utilizar el engaño como una herramienta diaria de persuasión (Scala 2010:8), tal cual hemos observado en los ideólogos de la “ideología de género” en nuestro país, replicados por quienes han caído en la redes de este engaño filosófico. Por todo esto no debemos ignorar el mandato de Pedro, pero además de ello, también debemos considerar dos cosas más. El ribete espiritual detrás de esta “batalla” (cf. 2 Cor. 10:3-6), y nuestra manera de responder a quienes de acuerdo el apóstol Pablo, están cautivos y sujetos a quien el apóstol también llama, el “…príncipe de este mundo”, quien ha cegado el entendimiento de los incrédulos para que no les resplandezca la luz del evangelio y por supuesto, la verdad de las cosas tal como son (2 Cor. 4:4a). Por todo lo anterior debemos tomar en serio la manera en que el Señor nos pide presentar esta defensa, pues la razones son claras, esto es: “…el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él”. (2 Tim. 2:24-26) LBLA.


Jeffrey, Herf 2006. El Enemigo Judío: La propaganda nazi durante la Segunda Guerra Mundial y el holocausto. Buenos Aires, Argentina: Debate.

Mayer S. Lawrence & McHugh R. Paul. 2016. Informe sobre Sexualidad y género: Conclusiones de la Biología, la Psicología y las Ciencias Sociales. [Descarga Documento en Pdf]

Scala, Jorge 2010. La ideología de género o el género como herramienta de poder. Argentina: Ediciones Logos.


[1] Añade Herf: “La reformulación de la opinión comenzó con la destrucción de la prensa libre. En los meses posteriores al 30 de enero de 1933, aproximadamente dos mil periodistas alemanes, incluyendo a los judíos, liberales, conservadores, escritores apolíticos, socialdemócratas y comunistas, perdieron sus trabajos, los arrestaron o los enviaron al exilio y, a veces, las tres cosas juntas”. (Herf 2008:36).

[2] “Der ewige jude” (El judío eterno) y “Jud Süss” (judío dulce) (Herf 2008:31).