Ray Comfort es un predicador que, desde que Dios lo salvó, ha sentido un deseo ardiente de predicar el verdadero mensaje del Evangelio. Él escribió este libro para confrontar el mito del “plan maravilloso” con la verdad que se encuentra en la Palabra de Dios.
Si nos dicen que venir a Cristo significa un camino sin obstáculos lleno de rosas y sin dolores, solo tenemos que mirar el mundo. Mucho dolor, maldad y llanto, todo consecuencia del pecado. El mensaje es fácil y puede atraer a muchos, pero es muy peligroso.

¿Cuál es el verdadero plan maravilloso?

Si uno ve que algún ciego está a punto de caer a un abismo, tiene que avisarle, gritar que está en peligro, que va caer. Sería desquiciado decirle que corra, porque al frente tiene el mismo “Edén” esperándolo, esto sería apurar su perdición. Algo así pasa cuando le decimos a alguien que Dios tiene un plan maravilloso para su vida, en lugar de decirle que es condenado y que debe arrepentirse de sus pecados.
Sí, Dios tiene un plan maravillosos para tu vida, pero Él apunta hacia la eternidad, porque en esta vida Dios nos está preparando para el cielo. El mensaje de la promesa de una vida donde faltan las aflicciones es mentira, y la prueba está en nuestras propias vidas. Sabemos que no es fácil.
Posiblemente algunos responderían que la vida cristiana es un plan maravilloso porque “todas las cosas ayudan a bien para los que aman a Dios” (Romanos 8:28). Sin embargo, ese hecho es maravilloso en el sentido más completo de la palabra. “No importa lo que nos suceda como cristianos, podemos gozarnos debido a esa promesa. Pero la promesa no garantiza que nuestras vidas estarán libres de sufrimiento, pruebas y dolor“.[1]

Todo Lo Puedo En Cristo Que Me Fortalece…

El versículo “todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13) no es una confirmación de que Dios hará que todo vaya mejor o que tendré un auto nuevo ya que todo lo puedo. No. Pablo escribió esto encerrado en una celda fría, y sabía mejor que nadie lo difícil que puede ser la vida de un cristiano. Él dice que a través de Cristo quien le da la fortaleza, puede todo. No después de mucho tiempo murió decapitado convirtiéndose en un mártir.
El autor usa el ejemplo de los acontecimientos del 11 de septiembre del año2001. Si un día antes de la tragedia pudieras hablarles a las futuras victimas sobre Dios, ¿qué les dirías? ¿Que Dios tiene un plan maravilloso para sus vidas, o que son muertos en su pecado y que necesitan de Cristo? No podrías decirles lo primero porque unas horas después morirán quemados, algunos incluso se arrojarán desde lo alto de las torres para intentar salvarse de las llamas.
Debido a la creencia errónea de que el principal objetivo del evangelio es la felicidad del hombre sobre la tierra y no la justicia, muchos no logran ver la intención que tuvo Dios al revelarlo“.[2] Comfort aclara que tampoco deberíamos predicar empezando con la gracia, diciendo que hay salvación para su alma a través de Cristo. Esa persona, si no entiende que es pecador, dirá que es una persona buena y no necesita un salvador. Hay que predicar primero la Ley para que vean la Gracia. Ese mensaje sin Ley …no hace que los pecadores tiemblen y clamen: ¡Pequé contra Jehová![3]
Hay que ser fieles a la Palabra de Dios, predicando Su verdad y gozándonos en Él, aunque sabemos que en nuestras vidas nunca faltarán las aflicciones. No debemos decirles a otros lo contrario, pensando que hacemos algo bueno ganando almas para el Señor, porque será fatal para esas almas. Prediquemos siempre la Verdad de Dios.


[1] Dios tiene un plan maravilloso para tu vida, Ray Comfort, cap. 2, p. 28.
[2] Ídem, cap. 3. P. 37.
[3] Ibídem, cap. 5, 73.